viernes, 19 de agosto de 2011

cap 7: mercaderes

- Por aquí- indicó Joshua
Habían caminado cerca de cuarenta minutos, buscando el campamento de los mercaderes pero sin mucho éxito.
Sophie no estaba muy segura de aquello, por lo que sabía los mercaderes eran deshonestos y difíciles de tratar, pero Joshua se veía muy seguro de si mismo.
- dijiste que tenias dinero pero, ¿cuanto exactamente?- preguntó Sophie
Joshua se detuvo y se acercó a ella, sin decir nada llevó una mano a su cinturón y retiró un pequeño saco que estaba colgado a el justo a la espada. Se lo puso a Sophie en las manos.
Estaba mucha más pesado de lo que parecía, Sophie jaló la correa y lo abrió para quedarse sin respiración: adentro había muchas monedas... de oro puro.
- increíble- levantó la vista- ¿donde conseguiste esto?
- tengo mis medios
- no son robadas ¿verdad?- Sophie empezaba a desconfiar.
- claro que no!...... bueno depende de lo que entiendas por "robadas"- miró pensativamente hacia un lado.
- Joshua!!!!!!
-Es broma Sophie, relájate- le dijo riendo.
Ella no se relajó mucho, aun se sentía intimidada junto a él ¿ si resultaba ser un ladrón? ¿o un asesino? El había dicho que se había escapado por problemás familiares pero ¿sería verdad?
La duda inundaba la mente de Sophie cuando empezó a escuchar el campamento, voces y carretas sobre todo, y algunos animales que rompían el habitual silencio del bosque. Se fueron abriendo camino  entre los arbustos más y más rápido hasta que empezó a ver troncos cortados y huellas de caballos. Salieron a un claro enorme causado por obra de los mercaderes, los troncos aun seguían en las linderas apartados para alguna necesidad, estaba lleno de tiendas de campaña y carretas con mercancía Sophie pensó en lo agradable que era ver a otras personas, aunque fueran criminales.
Joshua parecía pensar lo mismo.
- dame el saco- le dijo a Sophie quien aun sostenía el saquíto entre sus manos.- yo comprare lo que necesitamos tu.... mira lo que quieras.
- crees que no soy capaz de cuidarme sola.
- ¿ eso fue una pregunta o una afirmación?
- una afirmación, pero te diré algo- avanzó con decisión mirándolo directamente- un día de estos te sorprenderé.
El se limitó a reír por lo bajo y dirigirse a una carreta llena de verduras con un hombre de cara de pocos amigos junto a ella.
Sophie notó que el claro atravesaba un camino así que los mercaderes solo debían estar descansando o escondiéndose  allí antes de ir a la ciudad. Sophie se acerco a una señora que bajaba cajas de una carreta y subía otras, estaban llenas de joyas.
- hola linda, ¿ buscas algo en especial? - le preguntó a Sophie que le pareció de lo más extraño oír esa frase tan común en  medio del bosque.
- no gracias, solo veía.
- ¿ no quieres mirara estoy bellos anillos? - se agachó y le enseñó a Sophie una caja llena de anillos de todos colores y tamaños. Sophie estaba a punto de decir "no" y retirarse cuando se fijó en un hermosos anillo: parecía de plata y tenia tres zafiros incrustados, uno grande en el centro y los otros dos sobresalían del anillo sujetados por pequeñas franjas de plata. Sophie estaba casí completamente segura de que no podía ser real, pero se veía precioso.
- pruébatelo niña- la animó la señora.
- no debería- murmuró Sophie retrocediendo un poco.
- vamos solo pruebatelo- le acercó la caja un poco más.
Sophie dudó un momento mirando del anillo a la mujer, que no dejaba de mirarla con una mirada suplicante
"¿que puede pasar?" se preguntó. Tomó el anillo y se lo puso en el dedo anular, le quedaba perfecto.
- lo compras?
- no, lo siento pero no tengo mucho dinero.
- que pena- la voz de la mujer no parecía  sincera es más tenia un deje de maldad.
Derrepente  Sophie sintió el anillo un poco más apretado, trató de quitárselo pero no salia, empezó a hacerse daño ella misma al tratar de sacárselo. Era como si se hubiera pegado a su piel.
- si no me lo devuelves tendrás que pagarlo- dijo la señora con falsa inocencia.
- no puedo comprarlo, por favor entienda.
Joshua llegó en ese momento, en las manos llevaba unas barras de pan. Al notar la expresión de Sophie preguntó:
- que sucede?
- tienen que pagarme ese anillo- le dijo la mercader señalando el dedo de Sophie que estaba rojo.
Joshua suspiró como sis e lo hubiera esperado y sacó una moneda para entregarsela a a la señora cuyos ojos se desorbitaron al verla y brillaron de codicia.
- son dos de estas- dijo
- qué?!!!!!- exclamaron  al unisono. Sophie estaba segura de que con una de esas monedas podrían comprar comida para un mes y medio además el anillo ni siquiera debía ser real.
Unos mercaderes muy corpulentos empezaron a acercarse, amenazadores, Joshua sacó otra moneda y se la entregó a la señora, parecía que le dolía hasta el alama.
- pueden irse.
Joshua agarró a Sophie por el brazo y se la llevó, el dedo ya no le dolía y podía sentir el anillo aflojándose en el. Caminaron en silencio hasta que ella no aguantó más.
- perdón
- ni lo menciones- Joshua se notaba hostil.
- pero es que me quedaba perfecto y después no se que pasó - se defendió ella.
- es un viejo truco, a veces los mercaderes hacen tratos con los brujos para que les hagan pequeños hechizos a sus productos y poderlas vender más fácilmente.
- eso es deshonesto- exclamó Sophie indignada.
- tienen que ganarse la vida y - Joshua hizo una pausa para mirarla acusadoramente- ese es tu problema : eres demásíado inocente, tienes que aprender a desconfiar más de la gente.
- entonces no debería confiar en ti???
- tal vez no- con esto se dio la vuelta y la dejó estupefacta.
Sophie se quedó callada, Joshua siguió caminando hacia su  campamento, ella lo siguió de mala gana.
Estuvieron callados todo el camino hasta que visualizaron su pequeño campamento, había unos mapaches curioseando por allí pero se esfumaron tan pronto los vieron.
Joshua metió las cosas a la tienda y al salir se arrodilló a revisar las astillas  que habían quedado de la fogata.
- ya casí oscurece- dijo- iré a cortar un poco de leña y tu- miró a Sophie- agarra una de esas ollas y ve por un poco de agua, el rió Ewain pasa cerca de aquí.
- y si me encuentro con aquel monstruo???
- bueno si quieres yo voy por agua y tu cortas leña con mi espada- levantó la ceja con petulancia y Sophie miró la pesada espada que le tendía.
Sin decir nada tomó la olla y se dirigió a los arbustos, rezando por no perderse empezó a memorizar cada paso.
- oye!!- Joshua empezó a gritar a sus espaldas pero ella, enojada, no hizo caso-  ten cuidado cuando saques el agua en esa parte del rió hay.....
Sophie no escuchó lo ultimo, no le importaba.
Al cabo de veinte minutos encontró el rió, el cielo ya estaba casí completamente oscuro. Se arrodilló con la olla y la metió suavemente en el agua pero agarrándola con firmeza ya que la corriente era fuerte. Se llenó al instante  y Sophie la levantó con esfuerzo  cuando notó que algo se movía, puso la olla en el césped y miró con atención. Unos grandes ojos amarillos se abrieron bajo el agua sobresaltando a Sophie, era una pequeña criatura con dedos palmeados, parecía mitad niña mitad rana, sacó una patita hacia Sophie y la tocó en la muñeca, Sophie la miró a los ojos : eran hipnotizantes.
La criatura se fue hundiendo y Sophie se agachaba, cuando Sophie metió la mono completamente en el agua algo con una fuerza increíble la jaló  sumergiéndola en el rió.


Se estaba ahogando, no era muy profundo pero millones de criaturas la sujetaban y no la dejaban nadar, logró sacar la cabeza unas pocas veces, trató de gritar pero sabía que nadie podría oírla incluso Joshua estaba demásíado lejos. Empezó a sentir que le faltaba el aire, miró hacia arriba  las claras aguas dejaban ver la silueta de la luna y las criaturas dejaron de jalarla hacia abajo ya que ella sola se estaba hundiendo, todo era indefinido excepto la desesperación y el frió.
Pensaba que eso seria todo cuando algo caliente tocó su espalda, alguien la agarró de un brazo y de la cintura, Sophie estaba medio inconsciente pero pudo sentir el aire rozado su cara al salir a la superficie.


Estaba tirada sobre el césped , escupiendo agua y jadeando, la luna estaba cubierta por una nube dejando todo en la oscuridad pero le pareció ver a Joshua tosiendo junto a ella.
- gracias- le dijo entre jadeos
- de nada- respondió él, su voz sonaba diferente  " bueno, ha tragado mucha agua" pensó Sophie.
Hubo un momento de silenció en que las nubes se alejaron de la luna y sus rayos iluminaron todo.  Sophie pudo ver claramente al chico que tenia enfrente :
no era Joshua....

1 comentario: